lunes, 20 de junio de 2016

Un futuro poco prometedor


Nuestro virtual presidente, Pedro Pablo Kuczinsky, tendrá la muy difícil tarea de reactivar nuestra alicaída economía. Una economía donde el sueldo mínimo, recientemente incrementado a 850 soles, no cubre las necesidades básicas en su totalidad.  En palabras sencillas ya no se puede alimentar a una familia con “20 lucas”. Regresando al tema, los ingresos fiscales anuales son menores al 20% de PBI, comparando con los 24% que se lograron en los inicios del gobierno nacionalista. La situación es muy crítica y las inversiones privadas tienden a disminuir. Además, la caída del precio del cobre en el mercado mundial nos  perjudica aún más. Cabe recordar que nuestro país es uno de los mayores exportadores de cobre a nivel mundial.


El pueblo espera que nuestros nuevo presidente logre reactivarlas inversiones y que facilite el ingreso de nuevas transnacionales que beneficien económicamente a todos y no solo a una minoría. Esperamos que el presidente cumpla con su tarea y nosotros no debemos olvidar nuestro rol. Somos fiscalizadores ante los abusos que cometen las empresas transnacionales. No debemos permitir que se dañe a nuestra biodiversidad, ya que esta es otra de nuestras grandes fuentes de ingreso que el estado peruano no  ha sabido aprovechar.
¡Que difícil la tiene Kuczinsky!

Alimentación en los estudiantes

No hay duda que la alimentación influye en el estudio. Un estudiante necesita 2500 calorías para desarrollar efectivamente sus actividades académicas y extra académicas. En nuestro país, una gran parte de los alumnos apenas consumen 1000 calorías y , aun peor, solo consumen “comida chatarra”. En resumen, los estudiantes  están mal alimentados. Por más empeñoso  que sea un alumno, sin el  “factor olla”, no tendrá un buen  desempeño en clases.

Según la Dra. Maria Dolores Silvestre, profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera: “las tres comidas diarias son imprescindible en los estudiantes y ella aconseja que los jóvenes eliminen los alimentos grasos de su dieta, los cuales son difíciles de digerir y que proporcionan un valor energético innecesario”. Cabe recordar que en los kioskos escolares los productos más vendidos son las golosinas y las comidas a base de grasa saturadas.


Esta situación no cambiara hasta que inculquemos hábitos correctos de alimentación. Nosotros debemos marcar la diferencia y sugerir alternativas correctas de alimentación a nuestro entorno.

            
¿Que tan bien alimentados están los alumnos?